Las castañas chilenas crecen en condiciones
de cero cultivo, no han recibido abonos ni
desinfectantes, siendo además, libre de Cydia
splendana, larva del castaño, por lo tanto esta
harina es de una pureza insuperabe. Las
castañas son secadas, peladas y molidas hasta
obtener harina fina. Esta harina, que es dulce,
aporta un suave sabor a castañas a cualquier
preparación de repostería, como galletas,
pasteles, etc. y también es adecuada en
preparaciones saladas como salsas y sopas.
No contiene aditivos. No contiene gluten. No
contiene grasas trans. Tiene un alto contenido
de vitaminas E y C.